Sergio JiménezDoctor en Ciencias Políticas y experto en Administración Electrónica.

Condiciones personales de teletrabajo en las AAPP

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Publicado en: Analítica Pública

Hércules explicándole a Atlas que el se ve más de teletrabajar que de ir todos los días a la ofi. Fuente

Pues un mes y pico después de empezar esta investigación sobre el teletrabajo en las AAPP, llega la hora de empezar a contar algunas cosas. En principio no quería alrgar demasiado el serial, pero el número de variables que contempla el estudio (más de 120) hace casi imposible hacer algo “corto” sin perder muchos insights interesantes. Por ello, a lo largo de los próximos meses (por no saturar) iré desglosando el estudio por diferentes apartados. Mi idea es terminar el estudio antes de pasar por el grupo de control en octubre: 6 meses después cuando, ojalá aunque sea la nueva, la normalidad vuelva a nuestras vidas. En todo caso, vamos a empezar por las condiciones personales que afectan al teletrabajo.

Estas condiciones marcan el grueso de la experiencia “personal” de cada cual, lo que influye en todo lo demás. Además, nos servirá de contexto para entender los siguientes bloques. Si te vienes, te cuento lo que he visto.

Aviso metodológico. Algunos condicionantes de la investigación

Lo primero es ser honesto y transparente. Aunque esta es la encuesta con más participación que he tenido (332 respuestas), no es una muestra “enorme”. Tampoco es una selección aleatoria, se trata de personas que acceden a redes sociales y directa o indirectamente tienen contacto conmigo o con el blog. Esto acota bastante su proximidad con la tecnología. Esto explica la predominancia de grupos A1, o el mayor número de empleados de las Administraciones locales (hay más de estas, aunque sean pequeñas que de cualquier otra). Como en estudios anteriores, no podemos tomar las conclusiones como “verdades estadísticas” sino como indicios que apuntalen hipótesis y conjeturas sobre este fenómeno. Procuraré señalar los más sólidos

En segundo lugar, estamos hablando de una encuesta que, como decía un profesor mio de metodología, se basa en “confesiones”. Sabemos lo que nos cuentan, y esto es lo que la gente percibe. Hay respuestas que no son tanto un reflejo de un hecho objetivo como de una percepción individual más o menos fundada en la realidad. Lo veremos en algunos aspectos que tienen más sentido analizados desde este punto de vista.

Un modelo de condiciones personales del teletrabajo

Si recordáis, (y si no, podéis verlo aquí) mi modelo de análisis consideraba tres bloques: contexto, conocimiento y recursos. Tras el análisis de los datos, tenemos una perspectiva un poco más clara de esto. El contexto se compone de tres ejes fundamentales para clasificar los condicionantes personales del teletrabajo.

  • Aspectos estructurales. Son los que hacen referencia a espacios y condiciones físicas del trabajo, tanto en casa como en las dependencias públicas. Esto incluye tanto las instalaciones (las condiciones del entorno en el que se trabaja), el espacio de trabajo (donde se realiza el grueso de tareas) y el desplazamiento (lo que afecta exclusivamente al trabajo fuera de casa)
  • Aspecto relacionales. Son los derivados de la interacción con otras personas ya sean de la organización o fuera de ella. Incluye compañeros de trabajo, familiares, o atención al público, en el caso de que la haya. Junto a este elemento tenemos (a medias con el siguiente) los tiempos muertos.
  • Aspectos de autogestión. Afectan a la organización de tiempo y tareas que hace cada persona de manera individual. Incluye tanto los tiempos muertos (a medias con el anterior) junto con las horas suplementarias. El resto de elementos a tener en cuenta los trataremos en el siguiente artículo, centrado en la realización del trabajo a título individual.

Aspectos que influyen en las condiciones personales del teletrabajo

Existen tres bloques que afectan al estos ejes de manera diferenciada.

Condiciones demográficas:

Se componen de género, edad y tener hijos a cargo y afectan a las estructuras y la autogesión. Podríamos diferenciar en realidad en tres grandes bloques:

  • Personas jóvenes, que suelen estar en edades por debajo de los 40 y no tienen hijos, sean estos hombres o mujeres.
  • Personas de mediana edad, que ya tienen una cierta permanencia en la administración (ya hablaremos de esto), posiblemente tengan hijos a cargo y tienen una cierta continuidad en su administración. Están, por así decirlo, en plena carrera profesional.
  • Seniors. Son personas que tienen más de 55 años que tienen, además de una mayor antigüedad en la administración, una vida más articulada en torno a la permanencia en su trabajo y sin hijos a cargo (o que ya tienen cierta autonomía).

Condiciones logísticas:

Las condiciones logísticas influyen en los espacios de trabajo en casa, en el puesto y, también en los elementos relacionales. Hay que considerar que hay una relación entre la edad y las condiciones logísticas. En el plano logístico podemos distinguir:

  • Personas con una débil ubicación espacial. Son personas que o no tienen casa, o tienen casas con menos espacio, o más lejanas al lugar de trabajo. Esto afecta más a administraciones en municipios grandes.
  • Personas con una articulación espacial próxima al trabajo. En este caso, tenemos personas que tienen cierta proximidad al trabajo y valoran sus instalaciones en buenas condiciones (vivienda nueva bien equipada, posiblemente).
  • Personas con un espacio consolidado. Estas personas tienen una proximidad al trabajo buena y, además, tienen un espacio disponible para trabajar bien valorado (un despacho o similar), más próximo a personas mayores de 55 años.

Un elemento transversal pero muy relevante y es el tamaño del municipio. Los municipios medianos (entre 25000 y 75000 y, ocasionalmente, hasta 500000) tienen datos interesantes. Por un lado tienen una logística mejor que la de los municipios mas grandes, pero sin los problemas organizativos de los municipios pequeños.

Condiciones profesionales:

Por último tenemos las condiciones profesionales, que marcados por el cuerpo, organización y antigüedad. Aquí tendríamos:

  • Personas que trabajan en organizaciones de tamaño mediano o grande de tipo administración (CCAA, ayuntamientos o AGE) con sedes en grandes ciudades.
  • Quienes trabajan en empresas públicas, fundaciones y universidades, que suelen moverse en grupos A o equivalentes (con puesto de licenciado.
  • Personas que trabajan en pequeños municipios y por ende, en organizaciones pequeñas.

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