Declaración Final: Ciudades Periféricas y Regiones Metropolitanas Solidarias

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02/07/2010
FUENTE: FALP GETAFE

Después de marzo de 2006 en Nanterre (Francia), la localidad española de Getafe acogió el segundo Foro de Autoridades Locales de Periferia (FALP) en junio de 2010. La movilización en torno a su preparación, su éxito en términos de participación, reafirman nuestra voluntad como responsables locales de las ciudades de la periferia de ser protagonistas centrales de unas ciudades y áreas metropolitanas solidarias, sostenibles y democráticas. En nuestro mundo urbano estamos convencidos y convencidas de que esta contribución local es decisiva para conseguir un mundo más justo, más humano y más respetuoso con el medio ambiente.

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Conclusiones:


Ciudades y Autoridades Locales de la Periferia por el "Derecho a la Ciudad".

Nuestros territorios, en una variedad de situaciones – crecieron y se urbanizaron a lo largo de pocas décadas a los alrededores de las grandes metrópolis. Son una expresión de desarrollo metropolitano, que afecta al conjunto de los continentes, en algunos casos, desde hace más de un siglo, convirtiéndose en los nuevos núcleos urbanos y algunos creciendo a causa de la expulsión de la población de las metrópolis centrales considerada, a veces, modesta por su condición.
 

Nuestra historia y nuestro presente están marcados por el rechazo a ser ghettos o "ciudades dormitorio"

Con la movilización de la población hemos trabajado y seguimos trabajando cada día para acabar con las infraviviendas; para que nuestras ciudades sean lugares de vida, de inclusión social, de igualdad, desarrollo individual y colectivo, de creación cultural, de creación de puestos de trabajo estable para todos y todas, de servicios y espacios públicos, de relaciones sociales, innovación solidaria y democrática, de educación y de formación, y de acceso a los derechos básicos, rechazando conceptos erróneos acerca de nuestros barrios y ciudades.

Estamos plenamente comprometidos y comprometidas con el "Derecho a la Ciudad” y con el desarrollo y el respeto de los derechos de las mujeres y los hombres que viven en ella.

Frente a las desigualdades espaciales actuamos continuamente para obtener los recursos, especialmente financieros, que respondan a las necesidades de nuestra ciudadanía. Y en estos tiempos de crisis mundial rechazamos que nuestros presupuestos sean las "variables de ajuste”.

La distribución de la riqueza y la financiación de nuestras ciudades deben tener en cuenta nuestras aspiraciones de acabar con las discriminaciones territoriales.

Ya somos visibles
Nuestro tiempo está marcado por debates sobre el papel y el futuro de las regiones metropolitanas de nuestro mundo global, su funcionamiento y su huella ecológica. Se aplican o se preconizan las transformaciones, planificaciones estratégicas y formas de gobierno.

Afirmamos que nada puede decidirse sin tener en cuenta nuestras experiencias, nuestras identidades, nuestras aspiraciones, nuestras riquezas, nuestras opiniones, nuestras miradas.

Si se piensa el presente y el futuro de las áreas metropolitanas sin tener en cuenta la diversidad territorial se corre el riesgo de favorecer una única opinión, la de los poderes centralistas: el económico, el financiero, y el político.

Nuestro territorio, nuestras poblaciones existen y no pueden ser sometidos a las políticas que se imponen en nombre de la competencia mundial entre las metrópolis. La especulación de la tierra a menudo conduce a la expulsión de la población a causas de algunas políticas urbanas, el incremento del tiempo en el transporte, la relegación social y espacial de las categorías populares o la detención o supresión de los servicios públicos básicos.


El crecimiento urbano acelerado y desordenado, amenaza la calidad de vida de las ciudades. Sabemos que el deterioro de las condiciones de vida y el incremento de las fragmentaciones espaciales, la precariedad, contribuyen a la degradación de la convivencia, de la calidad de vida y propician la tensión entre habitantes, incluso favoreciendo la violencia urbana.

Una contribución para actuar por un Derecho a la Metrópolis para todos y todas

Estamos seguros de que otros caminos son posibles para activar la inclusión social, la solidaridad, la responsabilidad ecológica y la participación ciudadana que es necesario promover.

Se están adoptando iniciativas por las autoridades locales de cara a construir "cooperación intermunicipal” que se basa en compartir las mismas ambiciones: el aumento de la riqueza cultural y social de nuestros territorios, de nuestros habitantes, de nuestras identidades, a menudo con el deseo de mejorar y de diversificar la vida, recreando la proximidad a la ciudad.

Queremos un desarrollo económico diversificado, inclusivo y sostenible

Estas iniciativas de planificación metropolitana reducen los desplazamientos forzados por razones de calidad de vida y de huella ecológica, así como promocionar el acceso al transporte público de calidad.

Si queremos que las áreas metropolitanas sean para toda la ciudadanía, se debe favorecer el "derecho a la movilidad sostenible”. Así mismo, el derecho a la vivienda sigue siendo una prioridad.

Los países del norte demostraron que con determinación política y los recursos necesarios se puede dar respuesta a las viviendas indignas con la elaboración de programas de viviendas sociales y populares. Sin embargo muchas regiones urbanas del mundo, se enfrentan a un crecimiento incontrolado de las barriadas de las periferias.

Las poblaciones se movilizan reivindicando la mejora de su hábitat. Las Autoridades Locales establecen programas en colaboración con sus poblaciones. Pero a menudo, los recursos son los que faltan. Así mismo, rechazamos que las poblaciones con condiciones de vida modestas estén condenadas al alejamiento del acceso a los servicios de la metrópolis. No se trata solo de vivir juntos y juntas y en solidaridad sino también del control de la expansión urbana a fin de reducir su impacto ambiental.

La comunidad internacional debe movilizarse para garantizar el acceso a los servicios básicos de estas poblaciones tanto en el sur como en el norte: agua, electricidad, salud, educación… Se trata de bienes comunes de la humanidad de los que con frecuencia las poblaciones perif&eac
ute;ricas son privados.

Ante las dificultades sociales, uno de los puntos comunes de nuestros territorios es la imaginación por promover la solidaridad en una variedad de áreas.

Queremos animar al desarrollo de proyectos de economía popular y solidaria. Tratar de fortalecer y ampliar la agricultura urbana existente, alentando a otros para crear nuevos consumidores o fortalecer vínculos de proximidad.

Apostamos por la interculturalidad, como respuesta integral para eliminar la discriminación racial. Las prácticas de segregación racial y o cultural amenazan algunas áreas metropolitanas. "La interculturalidad" es un tesoro para nuestras ciudades y nuestra comunidad metropolitana. Creemos y defendemos el proceso de la Alianza de Civilizaciones.

Es fundamental tener en cuenta que para que nuestras ciudades sean solidarias, sostenibles y democráticas que las mujeres estén presentes en todos los ámbitos de la vida política, social, cultural. A su vez, es necesario que los poderes públicos trabajen por el empoderamiento personal, político y social de las mujeres en todos estos ámbitos y el fortalecimiento de redes que promuevan la igualdad entre mujeres y hombres, fomentando la puesta en marcha de políticas innovadoras tendentes a la democracia plena de nuestras sociedades.

La presencia de jóvenes es también una característica común de nuestros territorios. Tenemos que construir una ciudad para y con los y las jóvenes, promover sus derechos a la educación, la formación, el ocio, escuchar sus opiniones y desarrollar su participación en la elección. Es un requisito imprescindible para el futuro y para el presente.

El futuro de las regiones metropolitanas no puede ser decidido sin nuestra voz y sin la participación de la ciudadanía

Sabemos que para hacer frente a muchos desafíos urbanos se debe trabajar a nivel de las áreas metropolitanas.

Las reflexiones sobre el gobierno de las grandes ciudades se desarrollan en muchos países. Los sistemas políticos y administrativos son diferentes.

No creemos que pueda haber un único modelo de gobernanza transferible de un área metropolitana a otra.

Estamos convencidos y convencidas de que ningún proyecto de región o área metropolitana solidaria y sostenible puede hacerse sin tener en cuenta nuestros territorios, nuestra ciudadanía, sus identidades, sus prácticas, sus aspiraciones y, aún menos, sin dar la voz a los poderes locales que los representan.

En todas partes donde la descentralización y las políticas de proximidad se han aplicado y acompañado de los recursos necesarios, han sido una respuesta eficaz ante las necesidades de las personas de nuestros territorios. Negar estos procesos de descentralización sería dar pasos atrás.

Es necesario y posible impulsar una cooperación entre los diferentes poderes y territorios que la componen, alrededor de proyectos inclusivos, que reduzcan la desigualdad, que fomenten el desarrollo sostenible, el derecho a la metrópolis para todos y todas como un conjunto de ciudades interconectadas. Para lo cual es imprescindible movilizar a todos los agentes políticos, ciudadanos, económicos o asociativos.

Queremos vivir juntos y juntas en ciudades interconectadas e inclusivas.

Estamos convencidos y convencidas de que la participación ciudadana activa en las ciudades puede y debe desarrollarse en la práctica a nivel local. Experiencias como los presupuestos participativos, los encuentros y redes de ciudades pueden servirnos como políticas innovadoras y ejemplos de estas actuaciones.

El desarrollo de la democracia participativa es sin duda uno de los mayores desafíos que enfrentamos. Queremos que la participación se interconecte entre diferentes niveles (metrópolis, entre metrópolis).

La solidaridad, el desarrollo sostenible, la democracia, la ciudadanía son posibles y necesarias, queremos construirlas entre todos, centro y periferia, desde el intercambio, el trabajo en red y el diálogo.

Vídeo relacionado: Lectura de doce compromisos de acción de las ciudades periféricas y regiones metropolitanas

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