Carlos E. Jiménez Information & Technology in Government | 2017 IEEE Computer Society MGA Board Vice Chair, Special Technical Communities.

Gobierno abierto y back office: reflexiones para su implementación

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PUBLICADO EN: ESTRATIC

Este texto no pretende ser sólo un artículo de opinión, sino también un texto que pueda ayudar a profundizar más enel ámbito del Open Government, la interoperabilidad y el back office en las Administraciones Públicas, desde una perspectiva objetiva e integral, ello con el objeto de comprender que la tarea que tenemos por delante es harto compleja -tarea que, sin embargo, debe ser realizada- lo cual implica concienciación y conocimiento.

Actualmente nos encontramos en un momento en el que parece estar de moda en la esfera de las Administraciones Públicas hablar de gobierno abierto, pero ¿se es consciente de su alcance real? Una buena pregunta para el interlocutor sería ¿qué implicaciones puede tener esto para el back office? Claro que es fundamental el front office, la participación o la transparencia, pero desde un punto de vista práctico,

Queremos aportar aquí un punto de reflexión sobre requisitos e implicaciones en cuanto a la adopción de lo que se viene conociendo actualmente como gobierno abierto, teniendo en cuenta especialmente la perspectiva del back office de una administración pública, aspecto que se menciona poco cuando se habla de este tema. Así pues, no entraremos en este artículo en el front office, sino que nos asomamos a la implicación real para el back office.

Desde un punto de vista práctico, habitualmente ante la visibilidad de resultados obtenidos por administraciones innovadoras que vieron estratégicamente el valor añadido de algo, y que adoptan tempranamente, se producen al menos tres situaciones claras en las que puede acabar identificándose la reacción de otras Administraciones Públicas: 1) mantenimiento del status quo, 2) adopción por “imitación desconectada” y 3) adopción alineada con la política pública.

La primera situación es totalmente estática, es decir, se mantiene integralmente el status quo que ocupaba hasta entonces. En otras palabras, el organismo no hace absolutamente nada en relación con la temática que abordamos. La segunda situación viene caracterizada por acciones no sustentadas suficientemente en la base de factores determinantes como pueden serlo el contexto, el conocimiento, etc. Aunque no siempre es negativo el isomorfismo o la imitación (DiMaggio & Powell, 1983) (Haunschild & Minner, 1997) en esta situación se puede producir una multiplicación superficial de casos por imitación a los que no se añaden o se asocian otros factores clave, factores que no son tan obvios y que los “casos-modelo” originales sí poseían. Lo anterior puede causar problemas (Ramió, 2001) llegando a hacer un daño importante a la organización pública.

Una tercera situación se produce afortunadamente cuando la organización pública sigue “formalmente” el espíritu y los pasos de las primeras organizaciones que generaron el fenómeno, y que logran captar la esencia de aquello que lo generó. La búsqueda de la eficiencia es aquí determinante. Lo anterior no es casualidad; existe una conciencia real de la organización y la necesidad de planteamientos estratégicos que la guíen, así como otros factores como planes y acciones alineados. Un análisis profundo de las necesidades de la organización pública, su contexto, sus objetivos estratégicos, sus recursos, la introducción de estrategias, planes y herramientas necesarias para alcanzarlos, que posibilitarán el avance hacia ese gobierno abierto. Ello implica que éstas entienden (y atienden) al concepto en su “ADN” realizando un planteamiento claro, estratégico y real del concepto, de la filosofía en cuestión y de sus implicaciones para la organización pública, reflexionando sobre la gestión y su vertebración dentro de una organización pública. Así pues, además de hablar de su significado y sus características, es preciso entender sus implicaciones reales.

Y llegamos aquí a lo que sobre la teoría es el gobierno abierto, elemento que viene esencialmente caracterizado por la adopción de principios de transparencia, colaboración y participación que recogía (Obama, 2009). Pero

No debemos olvidar que no hemos dejado de hablar habitualmente de front office (básicamente, de cara al ciudadano) ciudadano, transparencia, reutilizador, periodismo de datos, etc. Pero en el back office, es decir, en las “tripas” de una Administración Pública, su cultura organizativa, la de sus individuos, su estrategia, sus sistemas, etc. ¿cómo se asimilan estos conceptos? Cuando hablamos de adopción y uso de las TIC en el seno de las Administraciones Públicas, estamos hablando de back office y su complejidad (pensando especialmente en las herramientas y cómo usarlas internamente para alcanzar los objetivos) además de front office (pensando especialmente en la prestación de los servicios objeto de la organización). Así,
Aunque, obviamente, no todas las actuaciones de back office precisan interoperabilidad, hoy en día, carece de sentido el uno sin la otra. Back office e interoperabilidad son dos elementos ya inseparables, así pues, llegados a este punto nos planteamos directamente una segunda cuestión ¿qué es la interoperabilidad en las organizaciones públicas? En cuanto al concepto y definición específica de la interoperabilidad en el ámbito Iberoamericano, más allá de la perspectiva técnica, en el Marco Iberoamericano de Interoperabilidad en Gobierno Electrónico (Criado, Gascó, & Jiménez, 2010) se recoge claro el concepto:
En el ámbito de la organización pública, pensemos ahora en las implicaciones de lo anterior… ¿tal
vez estemos viendo que aparecen proyectados en el “back office” de la organización, conceptos como colaboración, participación y transparencia? Efectivamente, lo que queremos decir aquí es que
y sin embargo, entendemos que no se le está atendiendo suficientemente, tanto al elemento en sí como a sus serias problemáticas y dificultades para alcanzarla, que son considerables. Tal y como se recoge en (Jiménez & Gascó, 2012) y completando la propuesta de (Gascó, 2007) -en la que clasifica la adopción tecnológica en las organizaciones públicas hasta la fecha en tres niveles evolutivos- el Gobierno Abierto es la consecuencia de la entrada en esa tercera fase de “adopción del paradigma de la gobernanza” (Tabla1); es la evolución al mismo, desde el Gobierno Electrónico, como éste fue la evolución de la Administración Electrónica.
Tabla 1. Fases de modernización de la organización pública y papel de las TIC. Fuente: Adaptado de Gascó (2007)
Pues bien, además de lo anterior,

Así, no son casualidades las similitudes entre ciertos resultados comprendidos en diversos estudios, como los contenidos en (Jiménez, 2012), estudio que aborda la implantación y transposición de los marcos nacionales de interoperabilidad en Europa, y el estudio que (Ramos Simón, et al., 2012) realizan relacionado con Open Government Data (una de las herramientas que pueden ser incluidas dentro del “Open Government”) y que analiza proyectos Open Data en Europa.

Pongamos dos ejemplos más en América, en cuanto a la interoperabilidad, y no de cualquier país, sino países fundadores del Open Government Partnership, destacados en el ámbito del eGovernment y también del Open Government. El primero, EEUU -en el que nace la actual ola política de referencia sobre Open Government- incorpora dentro de su estrategia la interoperabilidad como clave conjunta con la apertura (“interoperability and openness”) (Estados Unidos de América, 2012). Otro ejemplo, la República Federativa de Brasil que, entre otros, vincula su infraestructura nacional de datos abiertos a su marco de interoperabilidad (Brasil. Ministerio do Planejamento, Orçamento e Gestao, 2012).

No nos dejemos llevar por las modas, y reflexionemos. Lo anterior no se alcanza de la noche a la mañana. En nuestra opinión,

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