Los Gobiernos Provinciales reafirman su papel integrador del territorio a través de la innovación

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24/11/2015


Autor:
 Miguel A de Bas (@madebas).

Coordinador del Foro de Innovación de Gobiernos Locales Intermedios.
Socio director de Club de Innovación.
Fundador del Club de Innovadores Públicos. 

De la defensa de las Diputaciones al asalto a la modernización

Reflexiones tras el Foro de Innovación de Gobiernos Locales Intermedios (Madrid 19/20-11-2015)


Los “Gobiernos Provinciales” son aquellos que tienen como responsabilidad proporcionar servicios y asistencia a los municipios de menos de 20.000 habitantes. Hablamos delas Diputaciones de régimen común y foral, de los Cabildos y Consells Insulares y de las Comunidades Autónomas uniprovinciales. Estas instituciones han de asegurar la atención a los más de quince millones de ciudadanos, un 32 por ciento de la población, que residen en esos más de 7.700 ayuntamientos de nuestra geografía.

Todos los ciudadanos tienen el derecho de contar con los mismos servicios públicos y con la misma calidad. Sabemos que en los numerosísimos municipios de escasa población esto es difícil de garantizar si lo hacen por sus propios medios. Por ello requieren de un apoyo que el Estado y las Comunidades Autónomas no alcanzan a ofrecer por su lejanía. La voz de los ciudadanos de estos amplios territorios ha de encontrar un interlocutor adecuado para defender sus derechos y garantizar sus servicios. Y estos son los Gobiernos Provinciales.

El valor real de las instituciones

Se viene criticando la existencia de las Diputaciones, como gobierno intermedio de menor peso político y económico, (no en la misma medida las forales y gobiernos insulares), invocando incluso su supresión. Pero ¿cómo se vertebrarían los servicios y se garantizaría la modernización de nuestros pueblos sin ellas? Como defendió don Manuel Arenilla en el pasado Foro de Innovación de Gobiernos Locales Intermedios celebrado en la sede del INAP en Madrid. “Si se inicia un proceso de liquidación de las Diputaciones, en los próximos quince años surgirán necesariamente más de cien nuevos organismos con diferentes nombres que las sustituyan.”

El papel de estos Gobiernos que en el pasado eran referencia en los municipios por atender necesidades de infraestructuras como carreteras, aguas, protección contra incendios y equipamientos y obras de todo tipo, hoy se encaminan a otra forma de servir a los ciudadanos. Así Arenilla afirmó que los gobiernos provinciales “han de ser el conector entre los intereses de los ciudadanos y municipios con las formas en que se articula en gobierno en sus territorios”. Tienen organización, capacidad de gestión, talento y recursos humanos suficientes para establecer esa nueva conexión y diálogo permanente que cubra de forma eficaz, eficiente e innovadora los servicios bajo el principio de subsidiariedad.
 

 
Los ejes del cambio

En un mundo en cambio vertiginoso, los municipios se encuentran indefensos ante las nuevas necesidades y sin capacidades en muchos casos para afrontar el cambio. Por ello los Gobiernos Provinciales han de tomar el papel de integradores de servicios que permita que los territorios tengan respuestas y aseguren los derechos de sus habitantes.

La modernización de las instituciones provinciales, la incorporación de la innovación continua, la gestión desde la calidad y el fomento de las buenas prácticas ha de ser el marco por el que estas recuperen su legitimidad y prestigio y reafirmen su papel vertebrador.

En 2011, el “Libro Verde de los Gobiernos locales intermedios en España” (Diagnóstico y propuestas para reforzar el valor institucional de las diputaciones provinciales y de los demás Gobiernos locales intermedios en el Estado autonómico) (*) realizado por la Fundación Democracia y Gobierno Local ya decía que: “Las diputaciones provinciales deben apostar decididamente por un refuerzo de la legitimación institucional a partir del incremento de su propia eficiencia, lo que obliga a introducir en tales instituciones una cultura de “reinvención”, “innovación”, “modernización” o de “cambio de paradigma” organizativo que se asiente sobre los siguientes ejes:

a) Un impulso de la cultura de gestión vinculada al control de resultados que permita la medición del impacto de las políticas antes, durante y después de su implantación.
b) Una simplificación y racionalización de las estructuras administrativas y especialmente de su Administración institucional.
c) Una mejora continua de sus procesos de gestión, con una constante simplificación de trámites y supresión de cargas administrativas a través del desarrollo de las TIC.
d) Una apuesta por una Administración de calidad en la prestación de servicios.
e) Un desarrollo de la innovación y el diseño de las políticas locales.
f) Una optimización en la gestión de los recursos económicos que además de más transparente y eficiente en términos de control, permita conocer el coste de los servicios públicos prestados.
g) Una apuesta por insertar directivos públicos profesionales que impriman procesos de modernización top-down en las respectivas organizaciones.
h) Una inversión en el fortalecimiento institucional de los RRHH de las diputaciones tanto por razones endógenas (captar talento y apostar por la excelencia) como por razones exógenas (apoyo de profesionales cualificados a los municipios).
i) Un reforzamiento de las actuales plantillas en la línea de la tecnificación y especialización en función de las necesidades, así como construir modelos de carrera profesional basados en la cultura del desempeño y de la evaluación. j) Un impulso de la sociedad del conocimiento y de la gestión de redes.”

Todos estos ejes son objetivos estratégicos sobre los que hoy muchos Gobiernos Provinciales ya están manos a la obra para acometer como retos.

La norma y la práctica

La normativa ya ha iniciado el camino de facilitar una mayor presencia. La Ley de Reforma de las Administraciones Públicas asigna
a estos gobiernos el papel de asegurar los servicios de administración sin papeles y dejando la puerta abierta a esa “conexión” entre administraciones. El propio cumplimiento de la nueva Ley de Procedimiento Administrativo,o el cumplimiento de la Ley de Transparencia y Buen Gobierno, ya les da un rol necesario ante los pequeños municipios.

Pero la legitimación plena frente a la sociedad requiere posiblemente de cambiar la forma de representación, la elección de los cargos, (un debate que está más allá de la acción de estos Gobiernos), también por supuesto de redefinir las competencias integrando nuevas y modificando otras menos vigentes y como no, avanzar en la financiación, equilibrando los recursos asignados con sus ámbitos de actuación y las necesidades reales a cubrir.

Respecto del ámbito competencial es necesario el identificar más a fondo las nuevas competencias, reasignar recursos y medios y mirar hacia el futuro a medio y largo plazo que pongan en valor el concepto de “intermunicipalidad” y aprovechen la gestión profesional y las economías de escala a la vez que aseguren la autonomía local.

Instituciones en proceso de cambio

En el mencionado Foro, se puso de manifiesto la importancia del proceso de cambio que están acometiendo estas instituciones y en línea con los ejes indicados anteriormente se constató que muchos Gobiernos Provinciales ya están de pleno en este proceso de cambio. En el Foro se presentaron números proyectos que responden a esa nueva orientación, frente a la visión tradicional que muchos tienen de diputaciones y resto de instituciones. La gestión eficaz, la incorporación de la calidad y la evaluación – aunque todavía incipiente- el asesoramiento y la cooperación, la formación, la evaluación del coste de los servicios, la transparencia, la comunicación eficaz, la gestión de equipos, el fomento de la iniciativa y la innovación, la incorporación de la colaboración público privada y el fomento de nuevos sectores de desarrollo, son tareas que ya se están realizando en muchas instituciones respondiendo a esa exigencia de los nuevos tiempos.

El liderazgo es la clave para la transformación. Construir un verdadero modelo de valor es el reto de los Gobiernos Provinciales del futuro. Poner desde la dirección el foco en la profesionalización, establecer estrategias a largo plazo, proponer planes y programas de actuación, fomentar la vocación de servicio, evaluar ese valor y comunicar eficazmente, son retos que políticos y técnicos han de abordar con decisión.

Es pues una realidad que los Gobiernos Provinciales lejos de debatirse sobre la duda de si han de seguir existiendo, ahora tienen muchos más motivos que en el pasado para ser conscientes de su valor de refuerzo de la cohesión de los territorios, del servicio a los ciudadanos y del factor de motor de modernización y de ejemplo que representan para sus municipios y para la propia administración pública en su conjunto como servidora eficiente de nuestra sociedad.

Creación de un Foro permanente para impulsar la transformación

Como colofón del cierre del Foro de Innovación se propuso por el Presidente de la Diputación de Castellón coorganizadora del Foro, la convocatoria de unión de los gobiernos provinciales en torno a la iniciativa de consolidar el debate y la cooperación entre las instituciones en un “Foro Interprovincial de Innovación” de carácter permanente en el que estos cambios y esta voluntad de transformación sean debatidos y fomentados y donde se generen iniciativas de cooperación inter administraciones que sean llevadas a cabo y también comunicadas para mejorar su actuación frente a la sociedad y los ciudadanos y constituirse en modelo a seguir ante el resto de administraciones públicas. Y lo ideal sería que este foro facilite en alguna medida a los Gobiernos Provinciales el tener una mayor capacidad política y el estar más presentes en los foros donde se toman las grandes decisiones políticas que afectan a esos ciudadanos y territorios.

El salto de las administraciones decimonónicas hacia las del Siglo XXI ya se ha iniciado. Apoyar a quienes están decididos a alcanzar nuevas metas y señalar a quienes no lo hagan está en manos delos ciudadanos, especialmente de esos quince millones de receptores de los servicios de estos Gobiernos Provinciales. Y hacerlo posible es responsabilidad de todos y cada uno de los responsables públicos, políticos y técnicos que hacen de sus instituciones un motor de innovación y mejora o una rémora, en función de su responsabilidad, compromiso y actuación.

Autor: Miguel A de Bas. Coordinador del Foro de Innovación de Gobiernos Locales Intermedios. Socio director de Club de Innovación. Fundador del Club de Innovadores Públicos. 

 
 
Foro de Innovación de Gobiernos Locales Intermedios:
Creación del “Foro Interprovincial de Innovación”:

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